Diagnóstico de influenza A H3N2: importancia de las pruebas rápidas en la temporada respiratoria
La influenza A H3N2 sigue siendo un foco de atención clínica y epidemiológica en la temporada respiratoria 2025–2026. La circulación de esta cepa —junto con otros virus respiratorios estacionales— mantiene la necesidad de decisiones diagnósticas oportunas, fundamentadas en evidencia, y el uso racional de herramientas diagnósticas auxiliares en los servicios de atención primaria, urgencias y laboratorios clínicos.
Relevancia Actual de la Influenza H3N2
En el contexto global y regional de 2026, la influenza A H3N2 continúa siendo una causa significativa de infección respiratoria aguda, especialmente durante la temporada invernal. Las autoridades en las Américas han emitido alertas por la circulación simultánea de influenza y otros virus respiratorios, lo que subraya la importancia de vigilancia clínica, diagnóstica y epidemiológica integrada.
En países como México, la influenza A H3N2 ha representado una proporción relevante de los casos confirmados de influenza estacional en las semanas epidemiológicas recientes, indicando su presencia continua junto al subtipo H1N1 y virus B.
¿Qué es la Influenza A H3N2?
La influenza estacional es una infección respiratoria causada por virus gripales del tipo A o B. Dentro del tipo A, el subtipo H3N2 se caracteriza por su alta capacidad de transmisión y su variabilidad genética, lo que influye en el comportamiento estacional, la respuesta del hospedero y la eficacia de las vacunas.
Virológicamente, los virus influenza A poseen dos proteínas de superficie importantes: la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA). El subtipo H3N2 presenta variantes de estas proteínas que modulan su capacidad de infección y escape inmunológico, razón por la cual se monitorea continuamente mediante vigilancia genómica y subtipificación sistemática.
Durante la temporada 2025-2026, México reportó un total de 952 casos confirmados de influenza, de los cuales 16.2 % correspondieron al subtipo A(H3N2).
El comportamiento estacional muestra un pico entre diciembre y febrero, con incremento notable de casos ambulatorios y hospitalarios. Esta tendencia refuerza la necesidad de herramientas diagnósticas inmediatas y confiables en consulta.